Un sistema cuidado
donde la marca encuentra
su branding.

Maison Sucrée nace con una sensibilidad muy clara hacia el detalle, la estética y la experiencia, pero necesitaba una identidad que estuviese a la altura de ese universo. No se trataba solo de una marca dulce, sino de construir algo más cuidado, más elegante y con personalidad propia.

Maison Sucrée — espacio

el proceso

01 / Punto de partida

Sensibilidad por el detalle.

Sensibilidad muy clara hacia el detalle, la estética y la experiencia. La identidad tenía que estar a la altura: más cuidada, elegante y con personalidad propia.

02 / El trabajo

Una identidad inmersiva.

Identidad visual coherente y refinada, con equilibrio entre delicadeza y carácter. El local, inspirado en el estilo americano con elementos en 3D, crea una experiencia inmersiva: no entras en una pastelería, entras en un mundo dulce sacado de un videoclip de Katy Perry.

03 / Resultado

Tan cuidada como lo que ofrece.

El resultado es una marca con identidad, estética y coherencia, que se percibe tan cuidada como lo que ofrece.